El gobierno de México propone una reforma fiscal que impactará directamente en los precios de cigarros, refrescos y otras bebidas azucaradas. Los cambios, centrados en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), buscan reducir el consumo de productos nocivos para la salud y aumentar la recaudación pública.
Cigarros más caros
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El IEPS a cigarros industriales pasará de 160 % a 200 %.
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Los puros hechos a mano también tendrán un ajuste: del 30.4 % al 32 % sobre su valor.
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La cuota fija por cigarro aumentará de $0.6445 a $0.8516 pesos por unidad en 2026, con una proyección de hasta $1.1584 pesos en 2030.
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También se gravarán con cuotas especiales productos como bolsas de nicotina y dispositivos electrónicos.
Con estos ajustes, una cajetilla de 20 cigarros que hoy cuesta entre $70 y $80 pesos podría alcanzar los $90 a $100 pesos en el corto plazo.
Refrescos y bebidas azucaradas
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El impuesto por litro en bebidas saborizadas casi se duplicará, de $1.6451 a $3.0818 pesos por litro.
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Esto aplica a refrescos regulares, versiones light, jarabes, polvos y cualquier bebida con edulcorantes.
Los incrementos impactarán en el bolsillo del consumidor:
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Un refresco de 600 ml pasará de alrededor de $20 a $23.50 pesos.
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Una botella retornable de 2.5 litros subirá de $32 a $38 pesos.
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La presentación de 3 litros podría alcanzar los $44 pesos, frente a los $37 actuales.
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Incluso el agua mineral de 600 ml tendría un ajuste de $16 a $18.50 pesos.
Objetivo de la reforma
La propuesta se enmarca en una política de salud pública que busca desincentivar el consumo de productos dañinos y, al mismo tiempo, generar mayores ingresos tributarios para el Estado. De aprobarse, el impacto será visible en los precios de los anaqueles a partir de 2026.




